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Iluminación
La luz es de lo primero que se ve en la energía de la factura. El tipo de lámpara cambia los vatios, el calor y cada cuánto hay que sustituirla.
Solicita tu estudioEn la factura
Una lámpara LED pide menos potencia eléctrica para dar una luz parecida. El efecto en el recibo depende de las horas que esté encendida y del precio de tu contrato.
Una bombilla de casa que antes pedía unos 40 W suele quedar en torno a 8 W en LED. Es una equivalencia habitual, no el resultado de tu factura.
La lámpara antigua convierte gran parte de la electricidad en calor. La LED convierte más en luz, y la estancia se queda más fresca.
Una incandescente se valora a menudo cerca de 1.000 horas. Una LED, desde unas 15.000. En un local que abre todo el día, eso se nota en el mantenimiento.
Cálida para estar, neutra para trabajar, fría para una tarea. El tono se decide por la estancia, no por los vatios.
Dónde se nota
El mismo tipo de luz no sirve en una casa, un mostrador y una nave. Lo que manda son las horas y el uso.
Cocina, estar y dormitorios no piden la misma luz ni las mismas horas.
Pantallas y puestos fijos: importan el deslumbramiento y las horas de encendido.
El mostrador y el escaparate se leen aparte del almacén.
Los pasillos van muchas horas encendidos. La habitación lleva otro ritmo.
Escalera, portal y garaje suelen ir en el contrato de la comunidad.
Techos altos y muchas horas. El tipo de campana cambia el consumo.
Lluvia y polvo piden protección. Un sensor evita horas encendidas sin nadie.
Es luz de paso. El sensor y el horario pesan más que la potencia de cada punto.
Catálogo de lectura
Cada una encaja en un techo y en un uso. En el estudio se mira cómo está hoy la luz en la factura.
El recambio del casquillo de casa. Conviene mirar vatios y tono de la luz.
Empotrados en el techo. En casa y en oficina marcan el ambiente más que una bombilla suelta.
Luz general de pasillos, baños y zonas comunes. Uniforme, para ver el espacio entero.
Sustituyen el fluorescente de oficina, taller y parking. Se miran las horas que el tubo está encendido.
En fachada y jardín importa la protección al agua. En interior, marcan un punto sin iluminar toda la sala.
Para techos altos. El consumo lo marcan las horas de apertura, no el nombre del modelo.
Comparativa
Cifras de orientación para una bombilla de casa. Tu factura se lee con tus horas y tu precio.
Consumo de referenciaunos 40 W
Vida útil orientativacerca de 1.000 h
CalorAlto
Color de la luzEl de esa lámpara
SustitucionesVarias en pocos años
EncendidoA veces tarda
Consumo de referenciaunos 8 W
Vida útil orientativadesde 15.000 h
CalorBajo
Color de la luzCálido, neutro o frío
SustitucionesMuchas menos
EncendidoInmediato
Orientación general. El estudio no promete un porcentaje de ahorro: lee tu factura.
Cómo se hace
Así se suele ordenar el cambio. MELIVEX entra en la lectura de la factura, antes y después.
Qué está encendido, cuánto rato y en qué estancia. Sin eso, los vatios no dicen nada.
Casquillo, tono y estancia. Una de más vatios no mejora un espacio que necesita otra luz.
Lo hace quien instala. En el estudio se deja constancia de qué había y qué queda, para leerlo en el recibo.
Los kWh de después se comparan con los de antes, en tu periodo y con tu precio. Ahí se ve el cambio.
En la factura de empresa
En algunos suministros de empresa aparece una penalización cuando el factor de potencia queda bajo. Esa línea se lee con el resto de la factura.
Solicita tu estudioTres cifras
Para leer la penalización hay que separar las tres. En una factura de casa, lo habitual es ver solo la activa.
La que hace el trabajo: luz, calor y movimiento. Es la energía que casi todas las facturas nombran.
La que piden motores, transformadores y parte del clima para mantener su campo. No mueve la máquina. Si pasa de un umbral, el recibo puede penalizarla.
La que ve la red al juntar las dos anteriores. El factor de potencia dice qué parte de esa llegada se convierte en trabajo.
De dónde sale
Aparece donde hay equipos que piden campo magnético durante muchas horas.
Industria, talleres y bombas. El motor pide reactiva además de la energía que mueve el eje.
Frecuente en industria y talleresCámaras, aire y frío comercial. Si trabajan muchas horas, la reactiva se acumula en el periodo.
Frecuente en hostelería y comercioLos tubos con balasto antiguo piden reactiva. Pasarlos a LED baja esa parte y también los vatios de la luz.
Locales con tubos antiguosUn transformador conectado con poca carga sigue pidiendo reactiva. Conviene ver si está en servicio las horas en que no trabaja.
Cuando el equipo queda en vacíoCómo se compensa
Lo instala quien corresponde en la instalación. En el estudio, la línea del recibo se lee junto al resto de la factura.
Cuando la demanda reactiva se mantiene parecida a lo largo del día. Una batería fija cubre ese nivel.
Cuando la demanda sube y baja. El banco entra por escalones y acompaña el horario real.
Cuando hay distorsión en la red del propio local. Una batería sola no corrige esa parte.
Quién lo mira
Si la línea no está en el recibo, no se da por hecha. Si está, entra en la lectura.
Motores en marcha muchas horas.
Clima, frío y cocina a la vez.
Cámaras y frío comercial durante toda la jornada.
Climatización central en edificios grandes.
Bombas de riego y motores de nave.
Clima y maquinaria en horario de apertura.
Marquesina encendida y equipos de surtidor.
Ascensores, bombas y garaje en el contrato común.
Preguntas
Si las horas se mantienen y las lámparas nuevas piden menos vatios, la energía baja. La potencia contratada no cambia solo por cambiar bombillas. El efecto se ve en los kWh del periodo siguiente.
Bombillas de casquillo, downlights, plafones, tubos y paneles. La elección depende del techo, de las horas y de si la luz es de trabajo o de paso.
La protección al agua y al polvo, y si un sensor o un horario evitan horas encendidas sin nadie. Jardín, fachada y parking no se leen igual.
Enciende al detectar paso y apaga cuando el espacio queda vacío. Encaja en escaleras, pasillos y garajes. En un puesto de trabajo continuo, el encendido fijo sigue haciendo falta.
Es el tono: cálido para estar, neutro para trabajar, frío para una tarea. Se elige por la estancia.
En techos bajos, tubos o paneles. En techos altos, campanas. Mostrador, almacén y sala pueden llevar luces distintas. Las horas de apertura mandan más que el modelo.
Es energía que la red entrega para mantener el campo de motores, transformadores y algunos equipos de clima, y que no se convierte en trabajo útil.
La activa, en kWh, enciende, calienta y mueve. La reactiva, en kVArh, es la que esos equipos piden además. En una factura de empresa pueden salir las dos.
Relaciona la energía activa con la aparente. Cuando está bajo, una parte mayor de lo que llega no se convierte en trabajo. Por debajo del umbral de la distribuidora, el recibo puede traer penalización.
Por la penalización en la factura y porque cables y equipos trabajan con más esfuerzo del que el trabajo útil pide.
Como una línea de energía reactiva o de penalización, aparte de la energía activa. Si no aparece, no se da por hecha. Si aparece, entra en la lectura.
Con condensadores, en batería fija o en banco automático, y con filtros si hay distorsión. Lo instala quien corresponde. En el estudio se lee la línea del recibo y las condiciones del contrato.
En la factura
Cada una de estas lecturas trae varias cifras. Aquí está lo que conviene separar antes de decidir.
El recibo nombra más cosas que el precio del kWh. Estas son las que entran en la lectura.
Es el máximo que el punto puede pedir a la red a la vez. Se paga cada mes, esté el sitio en uso o vacío.
Luz y gas llegan en recibos distintos. Una oferta que los junta se lee igual, uno por uno.
Potencia, energía y, si sale, la reactiva. La llamada parte de lo que el recibo ya dice.
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